Entrevistas 16: Juan Benet, la técnica y la técnica de escribir

 

Juan Benet, la técnica y la técnica de escribir

 

EL TEMA: Finalista del Premio Planeta XXIX.
EL PERSONAJE: Juan Benet Goitia; 53 años; viudo; cuatro hijos; nació en Madrid; ingeniero de Caminos; escritor; su afición, escribir.

-¿Le hacía falta presentarse a un premio literario?

-¿Si me hacía falta? ¡No!

-¿Entonces?

-(Alza los hombros) Pues por presentarse a un premio..., por jugar...

-Jugar, ¿a qué?

-Al premio.

-Tampoco le hace falta el dinero...

-(Alza los hombros de nuevo) Según se entienda... A todo el mundo le hace falta el dinero, incluso a los ricos. (Pausa) ¡Y a esos tal vez más!

-¿Busca la popularidad del premio?

-(Contundente) La popularidad, no el público, tal vez sí.

-¿Qué público?

-El público que lee novelas.

-Y sus novelas, ¿son para ese público?

-Hasta ahora, no. Hasta ahora eran para... por decirlo así, un público más literario que lector.

-¿Y por qué cambia?

-¡No, no es cambiar! (Pausa) Ampliar no es cambiar...

-Cambiará algo, supongo; el estilo, incluso la temática...

-¡No! El estilo es una entidad muy compleja que se adapta a unos modos narrativos, y he tratado de adaptar mi estilo a una novela de acción.

-De acción e intriga. ¿Con «buenos y malos»?

-No. Con caracteres. (Pausa) Algunos un poco más perversos y otros más bondadosos. Algunos más ingenuos y otros, ¡viciados! Pero «buenos» y «malos», ¡no! (Alza los hombros) ¿Para qué?

Es alto, con el pelo entrecano muy abundante, peinado de lado. Las cejas, muy negras, resaltan unos ojos que miran displicentes. La voz es gruesa, altisonante. Y también suena displicente.

-Escribir..., ¿es una fórmula para olvidar la técnica cotidiana?

-No... No tengo ninguna necesidad de olvidar esa técnica.

-Una técnica de precisión, y sus libros son abiertos, inconcretos...

-No veo la distinción... Mi obra es ambigua... y la técnica que uso... tampoco es una actividad cerrada a la actividad del espíritu...

-¿No hay una contradicción? ¿Humanismo contra tecnología?

-(Se semiincorpora; se arregla el pelo, que no estaba despeinado) ¿El qué? (Pausa) Yo no lo creo. Es posible que haya separaciones, sobre todo en el siglo veinte. Pero no hay contradicción. Una y otra nacen de lo mismo.

¿Y en cuál está más cómodo ?

-Yo no siento que esté en una u otra en diferentes momentos... sino que estoy en una... ¡continua! Yo estoy siempre en lo mismo. No me siento cómodo en una e incómodo en la otra.

-En su obra, sin embargo, apenas sale la técnica. ¿No aprovecha ese campo de experiencia personal?

-¿Por qué no? ¡Algunas veces sale! Y con cierta frecuencia... Algún conocimiento técnico que tengo sale en mis novelas...

Ni por un momento ha sonreído: está muy serio, como ausente. Todavía no conoce la decisión del Jurado.

-¿Le gusta el humor?

-(Alza la voz) ¿A mí, el humor? ¡Claro que me gusta! Y me divierte. Pero lo encuentro muy rara vez. ¡Concluyente! Por eso es muy apreciado.

-¿Lo usa?

-Sí; con varia fortuna, pero lo uso.

-¿Más que en su vida privada?

-¿Más? ¡No!

-Señor Benet, ¿qué es lo que más le gusta de su literatura?

-(Sopla; piensa) Pues... media docena de metáforas.

-Resúmame en una frase la que más le gusta.

-(Sonríe por primera vez) No creo recordar ninguna... No sé... (Vuelve a sonreír) Es que son muy largas, y si se resumen ya no cumplen su papel. –

                                                                                                             Fèlix PUJOL., 1980